Posibilidades y necesidades

Si bien la Discapacidad Intelectual o los problemas de conducta pueden manifestarse en forma moderada o severa, cada persona con CDLS progresará de acuerdo a sus posibilidades.

Si bien el grado de Discapacidad Intelectual, puede manifestarse en forma moderada y hasta severa, según los casos, cada persona progresará de acuerdo a sus posibilidades y de los apoyos que su entorno socio-familiar le ofrezca, siendo éstos de vital importancia. El área del lenguaje y de la comunicación suele tener un retraso significativo, aun en los más levemente afectados.

Observaciones llevadas a cabo por el Dr. Klaus Sarimski (Hospital Pediátrico de Mónaco) brindan muchas esperanzas en cuanto a las posibilidades de relacionarse y de aprendizaje. A través del estudio de un video sobre 12 niños CDLS de 2 a 10 años de edad tomado mientras jugaban, el Dr. Sarimski ha elaborado un análisis que sugiere que sólo 2 de los niños observados no habían alcanzado el nivel standard requerido, dado que un niño debe producir por lo menos tres actos comunicativos para comprobar que posee la capacidad de hacer peticiones u observaciones*. El Dr. Sarimski afirma a continuación: “No obstante la grave discapacidad a nivel mental, mis resultados muestran una notable capacidad de estos niños para moverse, para explorar la realidad o alcanzar un objetivo propuesto. Las acciones más importantes a emprender con niños CDLS son los auxilios psicológicos y la guía educativa, unidos al hecho de que los padres y las personas que tienen a su cuidado niños CDLS deben identificarse con el punto de vista de ellos y reaccionar a sus señales, que a veces son muy confusas y difíciles de identificar; sin embargo, indican claramente sus intereses y lo que a ellos les llama la atención”.

Entre los consejos recomendados por los especialistas, se resalta el mantener alrededor de la persona con CDLS un ambiente distendido o eliminar los elementos perturbadores que puedan avivar la posible tendencia a la excitabilidad, hiperactividad o comportamiento autoagresivo. Se trata de observar y sentir a través de las posibilidades de los niños y no de forzarlos a percibir desde nuestro punto de vista.